Parte de mi forma de ser consiste en aceptar a las personas tal cual son,
pueden existir cosas que no sean de mi mayor agrado obviamente, pero hacen a cada una de las personas, somos lo que somos. Esto me ha traído algunos malos entendidos y muchas alegrías, los malos entendidos son salvables, las alegrías consisten en no tratar de cambiar ni de molestarme en demasía por algo que alguien hace o dice, sino tomarlo como otro punto de vista.
Que digan que nada me importa es una tontera, el valor de cada persona es la suma de todas sus esencias.
Hace mucho tiempo alguien me dijo, “Somos la sumatoria de lo que fuimos.” Es una gran verdad, por suerte o por algo siempre he considerado que debemos nuestra forma de ser y actuar a los momentos que hemos vivido y que por tanto no deberíamos olvidarnos de ellos. Cada persona, cada evento que ha pasado por nuestras vidas han dejado una marca, una enseñanza y deberíamos aprender de eso.